Vivir en recuperación

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Un mensaje de esperanza

El nuestro es un verdadero mensaje de esperanza. A pesar de la tendencia de la sociedad a marginar y a estigmatizar a las personas que sufren la enfermedad de la adicción, la recuperación de la adicción es posible. 

De hecho, la mayoría de los adictos salen de la adicción ellos mismos. Otros no pueden y necesitan ayuda externa, ya sea a través de grupos de ayuda (AA, NA etc.), a través de profesionales en el tratamiento de la adicción, o a través de ambos recursos. Recal está ahí para aquellos que necesitan ambos.

Las personas que se encuentran en recuperación de la adicción suelen utilizar la expresión “en recuperación” en vez de “curado” o “recuperado”, ya que así aceptan que es una enfermedad crónica.  

La vulnerabilidad a la adicción permanece, aunque ésta se vea considerablemente reducida cuando se incorporan comportamientos y actitudes propias de la recuperación.

Con el paso del tiempo se convierten en algo natural. Es como fortalecer constantemente el sistema inmune para minimizar el riesgo de infección.

Algunos investigadores han acuñado la expresión “mejor que mejor” al referirse a las evidentes mejoras a nivel personal de la gente que permanece en recuperación. 

Mientras que la adicción se define en parte por ver reducida tu vida a la sumisión a una relación con una sustancia o comportamiento que altera tu estado de ánimo, la recuperación abre todo un abanico de posibilidades. Con ella llega el descubrimiento, el crecimiento y la libertad personal.

Tanto el paciente al que Recal ofrece su ayuda profesional como sus familiares pueden beneficiarse de la recuperación.

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El rol del tratamiento

El rol del tratamiento es proveer un lugar seguro en el que identificar lo que ha de cambiarse, en el que entender qué puede hacer que esto resulte difícil, y en el que, con la ayuda de profesionales especialistas y de otras personas también en recuperación, empezar a llevar a cabo dichos cambios. 

El tratamiento apoya esta transición y la adaptación a vivir sin la adicción de la que se ha decidido prescindir. Ofrece la oportunidad de un intenso aprendizaje acerca de las situaciones y de los factores diarios que facilitan o que minan la recuperación. Inicia y sumerge al paciente en actitudes y comportamientos de recuperación de los que dependerá durante mucho tiempo después del tratamiento.


Abstinencia

Existe la creencia de que abstinencia y recuperación son lo mismo. No lo son. La abstinencia es una vía para un fin y no un fin en sí mismo. La finalidad es liberarse para siempre de la adicción. Con esto en mente merece la pena mencionar que, según algunos investigadores, la remisión estabilizada de la adicción se asocia con la abstinencia.
La abstinencia permite que el cuerpo, la mente y el alma se recuperen, para así incrementar las expectativas de mejora del bienestar general. Hay que dejar espacio para el descubrimiento y el crecimiento personal, factores imprescindibles para una recuperación dinámica y a largo plazo.


Fumar

Se permite fumar en áreas designadas para ello fuera de los módulos, aunque animamos a los pacientes a que se planteen dejarlo mediante un programa específico, aprovechando que aquí tienen los recursos para ello. El consumo de cafeína y de azúcar se encuentra supervisado.