top of page

Recuperación de adicciones: “¿Qué voy a hacer con mi día?”




En una de las primeras sesiones de terapia grupal, a las que asistí como parte del equipo de la Clínica Recal para el Tratamiento de las Adicciones, recuerdo que un paciente se preguntaba constantemente qué iba a hacer con su vida: “¿Qué voy a hacer con mi vida?”

Es una pregunta que se realizan con frecuencia las personas en recuperación que llevan un tiempo libre del efecto de las drogas, al comenzar al ser plenamente conscientes de las dimensiones que han alcanzado las consecuencias de su adicción. Como suele decirse, la adicción es como un agujero negro por el que desaparecen la salud, el trabajo, los amigos, la pareja, la economía y la familia, por solo citar algunos ejemplos.

La anterior, es una pregunta que atormenta, tortura y muchas veces provoca un nivel de angustia muy profundo. Si esta preocupación no se maneja adecuadamente, puede terminar con el paciente pidiendo alta voluntaria y, una vez fuera del centro, gestionando su angustia de la mejor manera que sabe: consumiendo. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Recuerdo como si fuera hoy la intervención uno de los facilitadores voluntarios del grupo, un adicto en recuperación con algunos años de abstinencia y recorrido por los grupos de Ayuda Mutua y el Programa de los 12 Pasos.

Dejó que el paciente terminara de exponer todos los argumentos relacionados con su preocupación, pidió la palabra y le dijo lo siguiente: “…en este momento de tu proceso de recuperación esta pregunta te queda grande y solo te traerá angustia y tirones [deseos de consumir]. Debes reformular la pregunta cambiando la palabra “vida”, por “día”. La única pregunta que debería hacerse un adicto en recuperación es qué voy a hacer con mi día.”

Con esta respuesta se pretende resaltar la importancia de saber gestionar adecuadamente los eventos de la vida cotidiana. Es precisamente esta asignatura la que suele suspender una persona enganchada a una adicción.

¿Qué voy a hacer con mi día? = “Solo por hoy”

Con esta pregunta se resalta la importancia del día que transcurre en la recuperación de adicciones. En definitiva, lo importante es luchar por mantenerse limpio y sereno durante las 24 horas que tiene el día que comienza. Esta es la única meta realmente importante para un adicto en recuperación.

Mantener la abstinencia es un trabajo muy difícil y muchas personas suelen derrumbarse ante la idea de que no podrán consumir nunca más durante toda su vida. Una meta corta, de apenas 24 horas es mucho más asumible. Pedir por la mañana fuerzas para lograrlo y agradecer por la noche haber podido cumplir es suficiente, según señalan algunos.

Debido a ello, la planificación de las actividades del día resulta fundamental. No debe haber ni un espacio para la improvisación, aunque se entiende que existen eventos que son imprevisibles, pero la excepcionalidad de estos dicta que deben ser la excepción y no la regla.

El día debe estar estructurado de la mejor manera posible. ¿Qué hacer a determinadas horas? ¿A dónde ir? ¿Por dónde ir? ¿A quién ver? ¿Qué hacer si tengo un tirón?

Parecen cosas muy simples, pero no se pueden dejar al azar. Existen muchos detonantes que activan el deseo de consumo, sobre todo en las etapas iniciales de la recuperación: lugares, personas, emociones, aburrimiento, eventos, retos, entre otros muchos elementos.

Pensemos que para los casos que nos ocupa, el consumo se ha convertido en la motivación dominante y tiene raíces profundas en la mayor parte de las actividades su vida cotidiana. Por tanto, podría decirse que el día a día es el campo de batalla donde se decide el destino de la abstinencia y la recuperación.

Todo va a depender de la gestión del día y saber manejar la rutina es la clave. Una vez que esto queda claro debemos comenzar a lidiar con otro tema recurrente: ¿qué hacer con los planes, proyectos, obligaciones o compromisos futuros?

¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca a dónde quiero estar mañana?

Se dice que existen dos cosas que encadenan a una persona a su adicción: 1) la culpa del pasado y 2) la incertidumbre del futuro. Al igual que el pasado no se puede cambiar, el futuro es algo que está en construcción. El primero es el lugar de donde venimos y el segundo es el lugar al que vamos, pero ninguno ocupa el lugar en el que nos encontramos ahora. Es espacio pertenece solamente al presente.

Trabajar la culpa del pasado lleva conciencia, procesamiento y para algunos casos, enmiendas y terapia. Hay que tener mucho cuidado con las “enmiendas impulsivas o irreflexivas”, que buscan más la calmar la angustia del que las realiza que reparar el daño causado. Las enmiendas solo deberían llevarse a cabo después de un arduo proceso y solamente si no ocasionan ningún tipo de daño, ya sea a la persona que las lleva a cabo o aquella que es objeto de esta.

En el caso de la incertidumbre del futuro, la mejor manera de lidiar con ella es trabajando desde el presente. Debido a ello, la pregunta que da título a este epígrafe es una de las que considero como válidas para llevar a cabo este proceso: ¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca a dónde quiero estar mañana?

Si nos fijamos atentamente, además de la palabra “hoy” que alude al momento presente, existe otra que es igual de importante: “haciendo”. Esta palabra se refiere a aquellas acciones o actos que se reflejan en nuestra conducta. No basta con pensar, desear, querer o soñar, es necesario actuar.

No son nuestros pensamientos, sino nuestra conducta aquella que nos acerca o aleja del logro de las metas que nos habíamos propuesto. Con nuestra acción, estaremos haciendo nuestra parte y lo que no podamos cubrir con nuestra acción deja de estar en nuestras manos.

La frase que dice “sembrar hoy para cosechar mañana” lo resume perfectamente. Sin embargo, haber sembrado bien es una parte imprescindible del proceso, pero no garantiza que se obtendrá una buena cosecha, pues hay muchos más factores involucrados para que ello ocurra. Lo que si es seguro es que si no se siembra no se cosecha, por eso nuestra conducta en el presente tiene importantes consecuencias futuras.

Cada cosa en su momento.

Hace algunos años se publicaba un interesante artículo en Social Science & Meidicine que analizaba las diferencias entre el tiempo subjetivo y/social y el tiempo como medida (años, meses, días, horas) en la recuperación de adicciones. Se sugiere que el papel explícito o implícito que desempeña el tiempo en diferentes tipos de tratamiento ('programas de 12 pasos', atención hospitalaria, ambulatoria e individual), difiere considerablemente e implica una redefinición e interpretación de 'Pasado', 'Presente' y 'Futuro'. Ciertamente luego de leerlo me quedo con más preguntas que respuestas, pero paso a comentar un elemento que me resultó muy interesante.

En este sentido, el análisis que se realiza del tiempo en los grupos de ayuda mutua que siguen el programa de los 12 pasos es muy interesante. De la forma que interpreto lo que se ha escrito, puedo señalar que el tiempo se asocia a una identidad social.

Por ejemplo, cuando una persona elige el camino de la recuperación, la identidad social de adicto en activo se asocia al pasado y la identidad de adicto en recuperación al presente. No importa que la persona lleve un número años abstinente, el momento que engloba la recuperación en el discurso es el presente.

Obviamente no se pierde la noción cronológica de lo que se hizo ayer o el año pasado, pero en el discurso se va de lo que “fui/hice” antes a lo que “soy/hago” ahora. Antes es el momento de la adicción en activo y ahora es el período que cubre la recuperación.

A modo de conclusión.

La mejor manera de enfocar la recuperación de adicciones en sus etapas más tempranas es centrarse en el día presente, es decir en el día de hoy. En este sentido, la planificación del día es una herramienta sumamente útil para mantener la meta de abstinencia.

Entre otras muchas, existen dos preguntas sobre el tema abordado en este post que debe responderse cualquier persona que se encuentra recuperándose de una adicción para saber que va por el camino correcto:

1) ¿Qué voy a hacer con mi día?

2) ¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca a donde quiero estar mañana?


¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez Martín PhD.

17 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page